La fiebre azul, Triángulo de Amor Bizarro sin volumen, 20 años algoritmizados...
...y otras noticias y playlists con las que ponerse al día
¡Valladolid, buenos días!
Los jitazos de la semana
Y ahora sí: para empezar el día, la ración de las canciones y jitazos de la semana ya está actualizada en la plataforma que uses.
A través de este link podrás acceder a la lista tanto en Spotify como en Qobuz, Tidal y Apple Music.1
Además, iremos recopilando todos los jitazos del año en playlist aparte en Spotify, Tidal, Apple Music y Qobuz.
Canonizamos “Los Pollas Records” (y “Primark Scream”)
Pues claro que sí.
La pantalla azul de la muerte
En los últimos años hemos puntualizado cómo algunos artistas, de Jennifer Lopez a The Black Keys, cancelaban giras aludiendo a logística cuando en realidad habían calculado mal el interés del público por verles en grandes estadios. Eso fue hace un par de años, y ahora se ha extendido cada vez más hasta casos como el de Post Malone, excusándose en terminar un disco para distraer de que sus entradas se están vendiendo regular.
La cosa ya tiene nombre: la Blue Dot Fever, o fiebre del punto azul. Ese que sale cuando la localidad sigue disponible en Ticketmaster, y que indica que las gradas y que las entradas VIPs se están quedando sin vender. Aunque la industria quiere sacar pecho de los ingresos, la realidad es que es espejismo a través de incrementar el precio, ya que el número de ventas está descendiendo, sobre todo en lo que no son las entradas más baratas de cada evento.
Las causas resultan evidentes. Hay más ansiedad económica por la inflación y la inseguridad laboral, y esto obliga a priorizar cuando se está viendo descontrol en los precios de algo como los conciertos. Se ha pasado de 96 dólares como precio medio por entrada a 144 en lo que llevamos de año. Live Nation está ejerciendo un control atroz en el acceso y también en precios de aparcamiento y comida y bebida aprovechando su posición de monopolio.
También se está sumando otro factor: la macroeventización de los conciertos está generando que en un mismo mes puedan pasar en un mismo sitio de The Weeknd a Kendrick Lamar o Beyoncé, cada uno con sus precios inflados. Se está llenando una pecera muy pequeña de peces muy gordos y, aunque pueda parecer lo contrario, los fans no pueden llegar a todo. Los signos de burbuja están ahí bien claros.
Spotify lo quiere todo sobre ti
Se viene la madre de todos los Wrapped. Spotify está de 20 aniversario (quizá la otra mayor desgracia para la música ese año junto a la fundación de Hipersónica) y busca crear un macroevento alrededor compartiendo “datos nunca antes publicados” que se remontan a la fundación del servicio.
De ahí que quiera que compartas TODA tu historia de música desde que
creíste que todo podía estar a tu alcance por 4 perraste apuntaste a la plataforma y eventizarlo con gráficos muy llamativos para tus stories. Básicamente quieren recrear Last.FM, pero para obra y gloria del algoritmo. La mierdificación de las estadísticas y el registro, con lo chulas que son.
Envenenar la escena y que no haya cura
Durante la celebración de San Isidro en Madrid se dieron una serie de conciertos a priori interesantes de manera gratuita, lo cuál suena a manera guay de dar vida a la ciudad sin que haya que recurrir a festivales mastodónticos. Pero es Madrid, siempre hay gozo en el pozo, y en este caso se vivió con volumen deplorable en el sonido.
Gente que se pasó por Triángulo de Amor Bizarro el sábado nos confirma que se terminó dando también la pochez sonora, muy a pesar del grupo. En esas estamos, han envenenado la escena de conciertos con macroeventos, y ahora ni las MIGITAS tienen sabor.
Pausa de minutos musicales y cinéfilos
El sube-baja hipersónico
👍 The illusion of free choice.
👎 Los Avalanches, que no salen de la pochez.
(“Valladolid, buenos días“ es una canción de El Niño Gusano. También es una sección de actualidad de Hipersónica. En 15 minutos, estarás al día de lo relevante en nuestro terreno. Cada lunes, miércoles y viernes en tu buzón de correo o en la web de Hipersónica.)






Tiene que ser realmente jodido parir un disco, con todo lo (en términos generales) emocional y costoso que conlleva, para que la gran mayoría de gente te vaya a ver a un concierto por 2 canciones que conocen porque se las escupió el típico algoritmo de turno viendo un video de su streamer favorito saltándose semáforos con su Tesla Cybertruck.