Cargamento Electrónico #25: 2026 está dejando EPs, reediciones y regresos de altos vuelos
Una pequeña selección de algunas de las cosas más guays que van en este 2026
Tras un último Cargamento que iba un poco haciendo veladamente o no, de coche escoba con cosas recientes, aunque lindando con 2025 (a veces sin lindar, esto no acaba nunca), entramos ahora en una edición ya plena de novedades de este cuatrimestre. Catorce referencias que agrupan gratos regresos, muchos veteranos, mucho techno, reediciones exquisitas de sellos españoles, y algunas de esas productoras que hoy están pegando muy fuerte gracias a su forma de interpretar el techno y la pista de baile, con ramalazos tribales que llevan a terrenos de futuros inexplorados. Que aproveche.
Evigt Mörker - 6
El regreso de Mörker tiene visos de convertirse en uno de los EPs del año. El productor sueco regresa con esta saga de referencias numeradas por orden (la última, de 2020), con lanzamiento de raíz ambiental muy cuidado, con texturas que van apareciendo en escena de forma progresiva, unas veces repletas de agudos que dan al tema un cariz luminoso (‘Hägn vid tidens ände’), otras más centrado en el ambient techno por el que más se le ha reconocido, típicamente nórdico (‘Kapa alla grenar’)… Un EP que apuesta bastante a lo contemplativo y emocional, con esa firma brumosa y nostálgica que inspira la portada. A veces con cierta épica en la cola de las canciones, aumentando la intensidad, como el tema de cierre, y en general, con una ornamentación bastante cuidada, con tamices de fondo muy trabajados. Gran EP.
Quirke - Configuration EP
Prácticamente tras sus dos EPs y discazo de 2019, este es el regreso del bueno de (Josh) Quirke, un tipo con un talento descomunal, como mostraba aquél debutazo prepandémico, y ahora esta referencia en corto donde sale a relucir su refinada factura. Capa tras capa, el productor afincado en Londres superpone ingredientes del ambient techno, UK Bass y algo de house. Temas como el último, ‘Ten Times Over Crystal Fruit’, esconden muchas canciones en su haber. Baile, pista y melodías que juegan en las profundidades para emerger en muchas direcciones. Hasta llegar aquí, un UK Bass más vitalista y buenrrollero en ‘Underdetermined’, techno de melodías liminales en ‘The OT3’ y su dosis de dub en ‘Worth Variation’.
The Black Dog - Loud Ambient EP1
El pasado 20 de diciembre falleció Ken Downie, uno de los miembros fundadores de The Black Dog, junto al binomio que después formó Plaid (Ed Hanley, Andy Turner); era el alma máter y único miembro original que seguía en el incombustible proyecto, que aunque se dice pronto, lleva ya un cuarto de siglo con los hermanos Dust completando la alineación. A pesar de todo, con varios cambios en el tiempo, The Black Dog como propuesta sonora sigue en activo, y en marzo, en sintonía con sus dos últimos largos, publicaban este Loud Ambient EP1, una pequeña joyita que nos recuerda de dónde viene uno de los sonidos pioneros británicos en lo referente a la IDM y su estrecho vínculo con el ambient techno. Una referencia de cuatro cortes con temas luminosos como ‘Taking Our Ball In’ y ensoñadores como ‘Clock 23’, muy en línea con el sonido de siempre del grupo. Sin embargo, hay que hacer especial hincapié en el regalo sonoro que supone ‘Playground Twist’, sin duda una de las joyas de este 2026, por ahora, con un ambient techno suave, pero de una producción brillantísima. Pura elegancia y belleza. Gracias por seguir adelante.
Deep Space Organism’s - Inner Moment / Outer Moment
En realidad es trampa, porque el proyecto de ambient trance Deep Space Organisms, del que se dejó de saber hace más de diez años, publicó este EP en un lejano 2002, pero ha sido reeditado este año por el sello madrileño Glossy Mistakes. Unveilling the extraordinary, como dicen en su bandcamp. Y no es de extrañar, ni el lema, ni por qué han repescado esta referencia. Solo dos temas, pero cuántos kilates. Entre el dub techno, ese ambient trance y pequeños ramalazos progresivos, dos temazos inmersivos, con una gran línea de bajo en especial en ‘Inner Moment’, y puro escapismo de altos vuelos en ‘Outer Moment’.



