Más o menos todos contamos una edad similar cuando nos empezamos a enamorar de los discos, de las canciones. Según quien apadrine tu llegada al mundo de la melomanía, puedes adoptar una postura u otra. Incluso una pose. Porque a esas edades la pose también es importante. Es más, lo es casi todo. En mi conversión a melómano influyeron tíos y colegas, bás…
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