Mujeres, disco a disco
El grupo favorito de [insertad aquí vuestro nombre-que-dé-pie-a-chiste preferido]
Tras la vuelta de Mujeres este 2026 con Es un dolor inexplicable y después de casi 20 años de carrera, con numerosos hits en su haber, estribillos coreables, una ética DIY y el rechazo a ciertas prácticas de la industria musical y las plataformas así como su disposición a mojarse en política sin miedo, Mujeres es una banda que se deja querer, sí o sí.
Con motivo del lanzamiento del nuevo disco, le comenté a la gente de Hipersónica la idea de hacer disco a disco de ellos para honrar su carrera. Puede que también influenciara y me animara que acababa de leer el disco a disco que se había dedicado a Kokoshca, otra banda que me encanta, amigos además de Mujeres hasta el punto de colaborar en ciertas canciones y ellos usando una versión de su canción No Volveré para cerrar sus conciertos.
Nadie duda del valor seguro del directo de Mujeres en esta redacción y de su colección de temazos, pero ¿están sus discos a la altura? Creo que han aceptado que les escriba esto para demostrarlo.1
Pues bien, vamos allá.
Mujeres (2009)
Después de una demo de 2008 y un 7’’ que los puso en el centro de la escena garage de Barcelona y los llevó a dar numerosos (y comentados) conciertos y a tocar en el Primavera Sound, en diciembre de 2009 sacan su disco debut. Mujeres eran la banda del momento y sus conciertos eran donde tenías que estar.
De aquella aún cuarteto, y mirándose en el espejo de los Black Lips y Los Saicos, con letras exclusivas en inglés, el debut de Mujeres es un trabajo, francamente, muy divertido. Sin ninguna canción que supere los 3 minutos, es todo corto y al pie.
El debut transmite la energía de sus directos con gritos, guitarras y dobles voces (en concreto, las de Martí y las de Yago), empezando muy fuerte con ese trío “Blood Meridian”, “Frantic” y “Reyerta”, para bajar un poco más de revoluciones con una cover de “Come On” de los mencionados Saicos, una canción muy disfrutona como “I Walked The Line” y una balada como “Right On”. Y para estallar luego con toda su fuerza garagera en “L.A.” (quizás una de mis favoritas del disco) o “The Beat”. A partir de ahí, hay un par de canciones que me tienen un sonido parecido al country y al western como “Oh My!” o “Amusement”, dejando para el final un tono más oscuro como “Sweat and Roses” o “Wanna Boom”.
Como pero, creo que juega en su contra un sonido bastante sucio y ruidoso con voces gritonas. Sí, es un poco lo que caracteriza al estilo garage de esa época, y de hecho comentaban en alguna entrevista que estos discos los grababan en directo, no cuesta nada darse cuenta de ello. Pero juega en contra de las canciones con sonido western, y lastra un poco el álbum.
Ahora, esos gritos de “Blood Meridian”, “L.A.” o los ritmos de “Frantic” o “I Walked The Line” suben mucho la nota.
Soft Gems (2012)
Tras una gira que les llevó por Estados Unidos y hasta a tocar en el SXSW, Mujeres lanzaban tres años después de su debut el Soft Gems, en mi opinión, uno de los discos más infravalorados del grupo. No sólo daban un pequeño salto de calidad a lo anterior, sino que el sonido se empezaba a alejar un poco del garage del debut, empezando por tener líneas de bajo más reconocibles y guitarras menos estridentes. Las voces siguen siendo gritonas, pero el sonido ya empieza a parecerse al actual.
El disco se abre con una línea de bajo machacona y esa “Soft Gems, Pt.1” que empieza lenta y rápido se impregna de toques garageros y recuerdos a Plastic Bertrand. Tras ella, la sensacional “Salvaje”, una de las primeras canciones en castellano que incluyeron en sus LP, y que a la postre se convertiría en la más popular del álbum. La canción contiene ese estribillo coreable “OOOOH SAL-VA-JE” y solos de guitarra divertidos en menos de 2 minutos.
El acelerador sigue pisado con “Far Away”, que de nuevo mira al Oeste (y a In The Red Records), para bajar un poco más las revoluciones con una canción con aires yeyé como “How I Am”, quizás una de mis favoritas del disco, claro que un poco Velvet Underground, pero también un poco Beatles.
El disco vira aquí: llegan los tonos surf-rock con punteos y voces más soleadas de “Seattle Waves” y “Ride A River”. Y todo se pone en rampa de lanzamiento: en “Heat And Shame” el surf-rock se mezcla con un garage más sesentero y un ritmo muy pegadizo y alegre; siempre quiero corear ese “I wanna be the one”. Más madera: “I’m Over With You”, la más larga del disco y que me recuerda bastante al “Bring It Home to Me” de Sam Cooke; “Calabrese Fingers”, donde en apenas 2 minutos se juntan un punteo, un bajo machacón, un coro de oooh-oooh y unas voces con un ritmo vertiginoso; y una vez más el garage más sesentero con unos punteos más lentos en ese “See The Light”, con ese “ma-ma-ma-ma-ma-oh”. Son los mejores minutos del disco, que acaba cerrando con la preciosa “Soft Gems Pt. 2”, una balada de garage soleado y ritmos que recuerdan a The Jesus And Mary Chain.
Mejor sonido, menos deudas garageras, el griterío justo y ritmos más diversos. Quizás un preámbulo de lo que vendría después…
Marathon (2015)
Marathon será la cúspide de Mujeres como cuarteto. Si anteriormente mencionaba a Soft Gems como el gran infravalorado de su discografía, Marathon sería el álbum del que la mayor parte de la gente que descubrió a Mujeres cantando en castellano se olvida. Y esto es un gran error, porque Marathon es un disco mayúsculo, quizás el mejor de la banda, gestándose tras ese maravilloso EP “Aquellos Ojos” de 2014, con cuatro canciones íntegramente en castellano que incluían entre otras el hit homónimo, pero también canciones sobresalientes como “Aquella Luz”.
Marathon es el disco de Mujeres más divertido de escuchar de principio a fin. De nuevo con el pie en el acelerador (sólo hay dos canciones que superan los 3 minutos de duración), ya van sobrados de confianza: guitarras más limpias, líneas de bajo rápidas, punteos a alta velocidad y estribillos que invitan al éxtasis nocturno regado de cerveza.
El sonido se aleja un poco del garage para abrazar un sonido más abiertamente power pop, a ratos incluso un poco C86. El trío de “Lose Control” (una de mis favoritas de la banda y de carácter potencialmente adictivo), “Feels Dead (Siento Muerte)” y “On & On” es inconmensurable. El ritmo se decelera en “I Wonder”, un temazo que recuerda al “Earth Angel” de The Penguins, para pasar con un cambio de registro a la increíble “Perpetual Motion” con un punteo soleado y un coro adictivo a lo Black Lips.
En el ecuador del disco nos encontramos “Vivir Sin Ti”, la primera de las dos canciones en castellano del disco, que, curiosamente, Yago detesta a día de hoy. No es un mal tema, a mí me gusta, pero en comparación con el resto del disco diría que es la peor. Básicamente la canción empieza con un par de guitarrazos lentos para coger el ritmo en el puente y explotar en el estribillo. Recuperamos rápido: “Radiant Border” es uno de los hits del disco, que retoma los sonidos del debut, con unas voces más lo-fi, un bajo vertiginoso y una letra escupida entre riffs. “Night Bloom” nos manda un mensaje: “You should better, you should better hold on”; puesto que todavía hay más: “Uncertain Glory” habla del paso del tiempo a través de un estribillo ye-yé, “She Brought The Darkness” es una canción agridulce que reincide en ese mismo y en la decadencia de una relación de pareja, “Golden Lane” habla de dudas, derrotas y éxitos, con una explosión de alegría al final….
Y por último, el disco termina con la segunda canción en castellano, “Galgo Diamante”, una balada garagera que estalla con esos gritos de “Nena, oh nena, uoh, uoh, uoh”. Un broche de oro al cofre del tesoro que es el disco.
Un Sentimiento Importante (2017)
Un Sentimiento Importante implicaba un punto de inflexión para la banda. Primero, porque el cuarteto pasaba a ser trío con la salida de Martí, una de las voces principales. Y segundo, porque también se cambiaba la batería, con la entrada de Arnau. Además, dejaban Canadá, la discográfica con la que editaron Marathon, para fichar por Sonido Muchacho. Estos cambios hicieron incluso pensar a la banda abandonar el proyecto y renombarse de otra forma. Pero se decidió continuar y, a los cambios ya mencionados, se añadió el más importante: el siguiente disco sería íntegramente en castellano.
Es cierto que este cambio no significaba una rotura total con el pasado: ya hemos visto que salvo el debut, la banda siempre incluyó canciones en castellano. Pero sí era un movimiento arriesgado y quedaba la duda de cómo iba a responder el público.
En el tiro de moneda, les salió cara y el disco se convirtió en uno de los mejor recibidos por el público. Quizás haya sido mi disco favorito de la banda, al menos en el plano emocional, pero siendo objetivo, y a pesar de que sea un disco sobresaliente, la escucha de Un sentimiento importante no se hace tan divertida como en Marathon.
El disco empieza con rabia con “Vete con él” y ese estribillo coreable de “Te extrañas te extrañas, te extrañas, junto a ti, ya no puedo”, y sigue con “Siempre Eterno” donde suben las revoluciones y parece que cantan a la banda cuando dicen “Ahí, siempre ahí pudiste hacer que no ocurriese nada, pero al fin, fue”.
“Ciudades y cicatrices” es una canción agridulce que habla de un rechazo generalizado hacia una persona por un entorno nocivo con un ritmo más bien alegre. Me gusta pensar que quizás es una crítica política hacia el Estado Español, ya que el disco salió en noviembre de 2017, poco después del punto álgido del procés. “Dije Fácil” pasa por el garage con coros sesenteros de tonos playeros, poco antes de llegar a la canción más relevante.
En el ecuador del disco habita “Un Sentimiento Importante”, la canción. Con una duración de casi 5 minutos, es la más larga del disco, un tema de cocción lenta, que estalla en su estribillo con ese “un sentimiento importante, para los dos”. Si bien parece que va a concluir en sólo 3 minutos, tras frenarse casi por completo los instrumentos vuelven a entrar, primero la guitarra, luego el bajo, luego la batería y a repetir el estribillo, ahora sí, con más fuerza. Un tema redondo que se hace muy difícil no cantar a voz en grito.
El disco cambia de registro en “No es tu sitio”, donde los teclados casi kraut ganan protagonismo junto a una voz más grave, y pisa el acelerador hasta el fondo con el hit “Suenan Espadas”, quizás mi favorita del disco; qué línea de bajo. “Un Mundo Nuevo” sigue esta misma línea para convertirse en una de las canciones más infravaloradas de la banda, “uh, nena sí, dinos la verdad”. Recuerda un poco a la paradinha de “Un Sentimiento Importante”, con esa bajada de revoluciones y el estallido final de “en un mundo viejo, volverás a perder”.
De cara al tramo final, el disco se pone veraniego con “Ley de la gravedad”, otra canción agridulce que recuerda en su inicio a las canciones de Marathon, para cerrar con la sobresaliente “Piedra de Sal” una canción de despedida, pero con suficientes tonos soleados como para contagiar felicidad. Un disco sobresaliente, el segundo del tirón.
Siento Muerte (2020)
Tras recoger los éxitos que les granjeó “Un Sentimiento Importante” y haber sacado el EP “Romance Romántico” (cuatro canciones bastante buenas, el hit homónimo, pero también “Junto a ti” o “La Huida”), Mujeres sacaron Siento Muerte en plena en plena pandemia del COVID-19.
Es uno de los discos que más quemé de la banda, y que contiene en mi opinión sus mejores canciones en castellano. El disco venía subtitulado en su portada con las palabras “10 canciones como 10 poderosos golpes de afecto”. Un disco que hablaba, en palabras de la banda “pequeños destellos de felicidad que a veces ocurren en un mundo que va a estallar”.
Mujeres pisan el acelerador y no paran prácticamente en ningún momento del disco. El álbum empieza con el hit que ya es un himno de la banda, “Tú y Yo”, que puede ser leída como una canción de amor o de desamor con esa frase de “otra vez estoy ahí de vuelta a tu corazón” tan poderosa; “Besos”, una canción (esta sí) de desamor (“La verdad es que es el mejor sueño que pudimos imaginar aún sabiendo que todo se iba a la mierda”); “Cae la Noche” una canción bailonga que habla de frustraciones, derrotas y estar en la mierda, con ese final increíble de “Ahí me encontrarás, dispuesto a hundirme más”; “A Veces Golpes” con ese “shua-pa-oooh” del principio y esa explosión final; “Un Gesto Brillante” una de mis favoritas del álbum con ese inicio lento que estalla después de su “Un pasado que me arrastra, vuelvo al fin por ti”; “Auténtico Colapso” que empieza con guitarrazos y que recuerda algo a “A Veces Golpes” por la forma de cantar de Yago; y “El Momento Exacto”, y sus contagiosos “Oh yeah”.
El final del disco es una montaña rusa de emociones, ya que “Todo Bien” baja algo las revoluciones con frases a lo Rajoy (“Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”), mientras “Siento Muerte” es quizás la canción más punk del disco, una de las más redondas con ese bajo endemoniao acompañado de guitarrazos y ese “mamamamamamama”, con un breakdown antes de esa explosión final donde se repite “Siento muerte” hasta el grito y la extenuación.
El disco cierra con “Algo Memorable”, quizás la única canción realmente lenta del disco, una balada pop con teclados y guitarra acústica que suena a despedida y que es realmente de una gran belleza. Ese final con “Una historia memorable junto a ti” parece que te está hablando a ti después de haber escuchado este disco. Obra maestra.
Desde Flores y Entrañas (2023)
Tras dejar el listón bien alto con Siento Muerte y sacar en 2021 el EP “Rock y Amistad” que les granjeó numerosos seguidores al colaborar con distintas bandas como Carolina Durante, Nueva Vulcano y Los Punsetes, y sobre todo por el himno que capturó el zeitgeist del final de la pandemia (“Al Final Abrazos”, cantada con las Cariño, y donde entraban los teclados a coger protagonismo con ese in crescendo final), Mujeres regresaron en 2023 con “Desde Flores y Entrañas”. Un LP que venía después de algún golpe personal de la banda.
Es su trabajo con más canciones (¡17!) y el que derriba la barrera de los 30 minutos para irse hasta los 47. Jugará en su contra esa necesidad de dar más y más.
El álbum comienza con “Las Victorias y Derrotas”, quizás mi favorita del tracklist. Una canción que engaña, pues comienza con un teclado y te hace pensar que va a ser una canción lenta, pero que vuelve a traer a los Mujeres tan acelerados como en discos anteriores. Con frases como “Las victorias y derrotas junto a toda esa gente horrible” o “Si nos vemos en los bares que duren cien mil días” y una explosión final, el disco empieza bastante bien.
Pero el espejismo se rompe pronto: después viene “Se Avecina una Herida”, una canción que busca ser una canción de pop tarareable, que te deja un poco frío; sigue con “No puedo más”, uno de los singles (flojos) del álbum; “Cuando Lágrimas Arden”, una especie de bossanova de guitarra de poco más de un minuto de duración…
Es en esta zona donde el disco realmente saca lo mejor de sí. “Si Piensas en Mí” recuerda mucho en el inicio a “Al Final Abrazos” pero al minuto de canción vuelven los guitarrazos para un final donde estalla la canción con Yago repitendo la frase que le da título. Para mí, muchísimo mejor single que “No puedo más”.
“Diciendo que me quieres”, una balada al más puro estilo Los Brincos, es también una de las mejores que han realizado, donde se juntan guitarras acústicas, solos de guitarra eléctrica y un bajo y batería con un ritmo alegre.
Pero luego hay giros extraños: “Solamente Es Brutal”, con cierto aire a The Cure;, “Como una bendición”, una balada de dos minutos; “Estallido sin cambios”… Salvo de la quema “La emoción y los sentidos” porque el tramo final del disco es el más flojo, con canciones que no transmiten ( “Por lo visto ya da igual”, con esos “oh-oh” que me sacan un poco de la canción) y otras demasiado continuistas (“Se contempla una opción”, “Doblemente Mal”).
Ése es el principal problema de Desde flores y entrañas: es innecesariamente largo y da la sensación de que las mismas ideas se repiten una y otra vez y algunas canciones se parecen demasiado entre ellas. Siempre habían optado por discos cortos y después un EP, y es lo que ellos pretendían aquí originalmente. Al parecer, que el trabajo tenga tantas canciones viene de la discográfica y no de ellos. Pero juega indudablemente en contra de un disco cuyo dúo final (“Una Pasión Concreta”, una balada de tonos ye-yé, y “Horizontal en llamas”, quizás la más oscura de todas) no logra remontar del todo.
Tiene sus momentos buenos y frases que capturan bien la madurez de la banda y las emociones de sus miembros, y desde luego, hay algún que otro hit. Pero, sin duda, es para mí este disco el peor trabajo de Mujeres. Paradójicamente, aunque haya sido el disco que menos me ha gustado, es donde más he escrito. Ironías de la vida.
Es Un Dolor Inexplicable (2026)
Al final sí hubo un EP después del disco anterior: “Trance continuo”, donde coqueteaban con la electrónica y bandas y artistas como Svper, Sofia, VVV [Trippin’ you] o Merina Gris, y que contenía, cuando ya todos los daban por muertos, uno de los hitazos de su carrera como “Cardio y caladas” en colaboración con La Élite.
Y en 2026, el regreso, con portada que recuerda a las de “Siento Muerte” y sobre todo “Un Sentimiento Importante”, usando otra vez un insecto, en este caso una araña atravesada por una navaja. Hay más regresos a lo clásico: la banda deja atrás las 17 canciones de su anterior disco y pasa a sus clásicas 10 canciones.
El disco abre con “Alucinante”, una canción de pop de guitarras que no me acaba de convencer, para después pasar a un dúo imbatible: “Caen Imperios” es un tema marca de la casa que comienza rápido y no para, con ese valle que recuerda al de “Un sentimiento importante” por su lentitud y sus punteos de guitarra, terminando con ese estallido autoafirmante de “Seguiremos existiendo aunque nos olviden”; y “Después Destello”, que brilla (disculpad el juego de palabras) con toda su luz. Para mí una de las mejores del disco, con un vídeo para el recuerdo, y que contiene toda la esencia de la banda: guitarras garageras, ah-ahs, ritmos sesenteros y estribillos coreables.
“Un golpe” es una canción rápida que no transmite mucho aun teniendo un buen final, mientras que “Cristales” marca también una de las cimas del disco (no es casualidad que haya sido elegida uno de los singles del disco), quizás la canción con el espíritu más punk del disco y perfectamente asimilable dentro de “Siento Muerte”.
“Es Un Dolor Inexplicable” sigue la fórmula que explotaban en “Desde Flores y Entrañas”, empezando con esas guitarras más atmosféricas, coros a dos voces y esa línea de bajo, para coger velocidad un poco más adelante. “Canción de Amor” te deja bastante de frío y da la sensación de que es formulaica y repetitiva, mientras “Existen Heridas” eleva un poco más las revoluciones, y la considero también uno de los momentos brillantes del disco, con frases como “Una derrota duele más que cientos de quemaduras”, o “Al celebrar, lo peor está por llegar”.
Pero es en el final donde el disco se guarda el as en la manga: “El Verano” busca ser una canción veraniega con toques oscuros que aguanta bastante el tipo y que recuerda un poco a “Todo Bien” de Siento Muerte, y que contiene la frase que inspiró el nombre al álbum.
El disco cierra con “Si Pudieras Ver Mi Futuro”, una balada que remite a The Cranberries o Spector, con ese inicio lento que da paso a un punteo de guitarra realmente bello, y esos coros “Contigo, contigo, futuro, futuro”, que cierra el ábum con un buen sabor de boca.
Da la sensación que Mujeres se ha dejado de experimentos en este disco y que han apostado por hacer lo que mejor saben: rock. Y si bien el disco no brilla tanto como los anteriores, y tiene sus momentos genéricos, sí es cierto que aprueba, con mejor nota que el anterior.
Que nunca dejen de hacer música.
La tier de Bimbochungo
La Tier según la redacción de Hipersónica
Eso y que nunca vamos a desperdiciar la oportunidad de alguien que quiere escribir por visibilidad.





