Terrier – Un Cadáver en el Mar

La fiebre garage continúa secuestrando a Hipersónica y no parece que haya planes próximos de liberación. Además algunos editores estamos en connivencia con el secuestrador, porque cada poco tiempo nos reporta regalos sonoros de buen

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La fiebre garage continúa secuestrando a Hipersónica y no parece que haya planes próximos de liberación. Además algunos editores estamos en connivencia con el secuestrador, porque cada poco tiempo nos reporta regalos sonoros de buen nivel. Esta vez es un debut en formato LP de un grupo de Madrid, Terrier, que a base de garage y acertadas melodías, ha construido uno de los mejores trabajos patrios. Un Cadáver en el Mar (Sonido Muchacho) obliga a ponérselo en bucle por lo rematadamente bien que suena. Garage, pop y estribillos para corear hasta que cierre el bar.

Fortalecer el grupo con un debut prometedor

Con el EP del año pasado de homónimo título, el cuarteto ya prometía que iba a dar que hablar, con esos rasgos lo-fi, canciones agresivas y algún que otro regalo solemne como Metamorph. Ahora, bajo el sello de Sonido Muchacho, este grupo canino ha venido a corroborar las buenas formas del lanzamiento del año pasado. Para Un Cadáver en el Mar se olvidan del inglés y se guardan esa baja fidelidad mostrada con anterioridad, y lo cierto es que el cambio no les ha podido venir mejor. Ahora es una vitaminada melodía pop la que manda, la que vertebra el disco mientras se disfrazan de Fresh & Onlys.

La principal virtud que encuentro en Terrier es el no aferrarse a un garage canónico, que en algunas ocasiones puede saturar al tener la sensación de escuchar la misma canción una y otra vez. O de buscar muchas veces a un aliado en la psicodelia. En cambio los madrileños combinan ese garage moderado que a veces recuerda que no es necesario incendiar para llamar la atención del personal; se alían frecuentemente con el pop para edificar estribillos con mucho gancho, resaltando las virtudes que el género ofrece. Acercarse al pop desde el garage, elegir un camino cercano al de Crystal Stilts, es un acierto total, y ellos mismos lo conducen bastante bien, llegando a un equilibrio ideal.

Acercarse al pop desde el garage

De hecho, con estos últimos comparten referencias y buen gusto para transformar antiguas canciones country, como la que interpretó Sanford Clark, Still As The Night, como hicieran los Stilts en su glorioso EP Radiant Door. Para la ocasión, Terrier la llaman ‘Amor Lunar’ y dejan para los de Brooklyn la versión más clasicista, ellos le imprimen más cuerpo con una versión que se acerca al blues y que incluye un fenomenal punteo que queda perfectamente encuadrado con la melodía de la canción. Y no es la única versión, también han versionado aceptablemente el precioso tema de Shimmering Stars, ‘I Don’t Wanna Know’, esta vez con ‘El Despertador’.

Un Cadáver en el Mar es uno de los mejores debuts españoles de este año no sólo por esa combinación entre garage y pop, también por cómo está ejecutado; en muchas ocasiones de forma simple, con varios acordes que son suficiente para crear estribillos y melodías adictivas, pueden emocionar a los de corazón garagero y a los de la querencia por el pop. Hace que conectes fácil con él, es bastante divertido y apenas deja cabos sueltos que te suenen a relleno. Obviamente hay algunos temas que se desmarcan del resto, pero en líneas generales, no hay mucho por donde se debiera meter la tijera. Antes de que te des cuenta ya estás en el final del disco. Eso es buena señal. Muy buena.

El chute energético de ‘La Noria’ o los coros de ‘Un Cadáver en el Mar’ son para entrar en bucle y estar coreando y bailando en directo. Como dirían otros compatriotas perrunos, estos también tienen bacalao y melodía. Suenan rematadamente bien, con acordes sencillos y efectistas, a lo The Babies. Han sabido aprovechar el rebufo de la nueva ola de grupos que están entre la horquilla de tugurios lo-fi y el sensiblerismo pop, sin tirar descaradamente hacia uno de los dos lados, aprovechando sus mejores virtudes y sin intentar sonar canónicos.

Tampoco andan mal en el apartado lírico, contando historias agridulces en temas como ‘Héroe de Sangre’, que choca abiertamente contra ese buen rollo que transmite el tema. O quizá algo de melancolía si te pilla en momentos de bajona. Pero tampoco te preocupes por eso, lo importante es disfrutar, y para eso hay otros temas de pisar el acelerador como ‘Salto’, dejando una vez más, ese sello distintivo en el que quieren ir rápido, apretar el acelerador, pero sin romper, mejor quedarse en un término medio en el que la melodía continúa viva. Mirar a géneros pasados y resucitarlos hoy, pero tímidamente, utilizando el siempre efectivo teclado, es básico, pero sin caer en complejismos. Para construir pequeños himnos pop no necesitamos más.

Un montón de drogas para cenar
Siempre dormida tú vas a estar
Bailando siempre conmigo
Durmiendo juntos
Haciendo siempre el amor

Pero un buen día no despertaste
Había olvidado alimentarte
Y ahora desacansas
Hundida en el jardín

También hay dramas modernos enfrascados en una de las perlas del disco, ‘Vedette’, una trampa en forma de canción en la que perder muchos minutos de la tarde por el bucle que ofrece. De nuevo, esos barridos simples confinados en unos pocos acordes, coros chico-chica y un ritmo que quiere convertirse en una de las canciones pop del año.

Sin tus muletas
no puedes andar
juraste no volver

No volver a llorar
por tu pierna
que no está

No volver a bailar
sin tu pierna
ser una estrella más

Desde ese inicio tan vitaminado hasta el final in crescendo de ‘El Bosque del Monte Fuji’, que golpea incesante para que te desnuques, Un Cadáver en el Mar es un disco que corrobora que las buenas vibraciones que dejaron patentes en su primer EP este veterano (han pasado por varias formaciones) cuarteto de Madrid no fueron un espejismo. Podríamos decir que parecen los ‘X’ (sustituye la incógnita por algún grupo de garage y pop que te guste) españoles o algo por el estilo para buscar una gran comparación y quedarnos tan anchos, pero para qué. Terrier son aquí y son ahora, sin más. Han metido su pescuezo en una barreño de garage e indie pop, eliminando mayoritariamente el toque lo-fi, y han logrado un debut bastante bueno y al que recurrir una y otra vez por lo adictivo que es y las buenas formas que muestra. Y ahora me voy a dejarme otra vez en repeat ‘Vedette’.

7.7/10

Buen debut de estos madrileños, que irrumpen con un sólido debut después de enseñar sus buenas referencias en un epé pasado. Reúne tres o cuatro canciones que son las que tiran del carro, con bastante gancho recordando a grupos extranjeros queridos por esta casa. Lo mejor es que el resto aguantan bien el tirón.

Me gusta el chunda-chunda.