Floating Points – Elaenia

La electrónica, independientemente de que al final de cada año el balance sea mejor o peor, siempre nos guarda estimulantes sorpresas, especialmente estos últimos años, que hacen que hasta los más ineptos en la materia

floating-potins-elaenia

La electrónica, independientemente de que al final de cada año el balance sea mejor o peor, siempre nos guarda estimulantes sorpresas, especialmente estos últimos años, que hacen que hasta los más ineptos en la materia nos rindamos ante el género y sus infinitas posibilidades. Bueno, siempre quedan los que dicen que estos estilos no son música, que sólo es apretar botones, pero a esos mejor darles de comer aparte. Ellos se pierden ver cómo sus sentidos alcanzan el éxtasis, como el encaje de sonidos diferentes como si fueran piezas de un puzzle nos dibuja paisajes sonoros de gran belleza y enormemente fascinantes.

Sin duda produce una alegría inmensa toparse con uno de esos trabajos capaces de salirse de su nicho por la vía de la emoción y del impresionismo. Lograr una combinación de elementos que conquiste al instante incluso a los profanos, que suponga un desafío sonoro para cualquier tipo de oyente y que llegue con facilidad a su centro del placer. Incluso bordeando más allá de la etiqueta electrónica y jugueteando con otros sonidos. Así lo hace, por ejemplo, Floating Points, un artista que ya llamó la atención con alguna buena perla sonora y, sobre todo, con su fabulosa colaboración junto al maestro James Holden y a Maalem Mahmoud Guinia.

Floating Points, elegancia y emoción más allá del nicho

Con tan buenas credenciales era difícil que no estuviéramos atentos ante la llegada de su primer larga duración. Tarde o temprano tenía que llegar este Elaenia (Pluto, 2015), pero sin duda nos ha sorprendido a más de uno viendo como su deep house ha perdido peso para que fuera ganándolo ese componente experimental y nu jazz de su sonido, haciendo que en cortes como en ‘Silhouettes’ nos sintamos como si estuviéramos ante una banda de rock y jazz jugando con electrónica más que ante un proyecto puramente electrónico.

El músico londinense crea aquí unas composiciones que no tienen límites estrictos, deja que estas crezcan y alcancen lugares más allá de lo imaginable

Quizá ahí residan varias de las fortalezas de Elaenia, un disco que rebosa vitalidad, pulso y libertad para expandirse. El músico londinense crea aquí unas composiciones que no tienen límites estrictos, deja que estas crezcan y alcancen lugares más allá de lo imaginable, lugares a los que nuestra mente quiere ser transportada. Con esto no quiero decir que deje que el disco se le vaya de las manos, más bien al contrario, el productor desarrolla estas piezas con su elegancia característica. Todos los palos que toca los interpreta con maestría, generando sonidos embelesadores y envolventes.

El álbum se compone de una alta gama de sonidos y estilos, dotando a cada pieza de un estilo y personalidad propios. Comenzar con sonidos cubistas y ambientales en ‘Nespole’ para pasar a los diez minutos de nu-jazz en ‘Silhouettes’ y luego una dosis minimalista y experimental en ‘Elaenia’. Como ya he dicho, Floating Points no se queda quieto en un solo sonido y todos los toca muy bien, dejándonos momentos deslumbrantes como ‘Thin Air’ o ‘Peroration Six’.

8/10

No hablaré de este disco de manera tajante como uno de los mejores trabajos que ha dado la electrónica este año, primero porque estoy lejos de ser el experto en la materia dentro de esta santa casa y segundo porque muchas veces a lo largo del conjunto Floating Points parece querer escapar de dicha etiqueta. O de cualquier etiqueta. La especial sensibilidad de la que hace gala aquí Sam Shepherd, tanto emocional como artística, hace que este disco sea delicioso hasta para el que sea poco curtido en el estilo. No hace falta buscarle el sentido, estamos ante una obra que trasciende barreras, que conecta con su oyente y, sobre todo, que transmite elegancia y pasión como pocos trabajos este 2015.

  • alvarodvb

    Muy de acuerdo con la crítica, el corte final de Peroration Six es impresionante, te vuelves un niño chico chapoteando en un charco.

    Por cierto, alguna referencia sobre el reciente Foam Island de Darkstar?

    • Aún no está escuchado, pero el álbum anterior era un poco flojo. A pesar de eso tenía alguna joyita que rescatar. A ver si en el nuevo las hay también.

  • hailtothethief96

    Silhouettes es una pasada.