Angel Olsen – My Woman

Esto no es un disco, es una jodida maravilla

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Siempre se ha contado la historia de la mutación del gusano de seda a mariposa con una moraleja en plan “y al final la más bella de las criaturas se abrió paso en el mundo”. Y me vais a perdonar, pero no estoy nada de acuerdo con que, cuando el gusano digievoluciona a mariposa, gane algo en el cambio. Porque sí, muy bonita la criatura resultante, con sus alas coloridas y eso, pero al final todo ese curro para morirse a los tres días… no sé, no lo veo. Porque el gusano es mucho más feo, más patoso, menos devoto de un estilismo cuidado, pero coño, está preparadísimo para sobrevivir a casi cualquier catástrofe nuclear. Que vas a Fukushima y los gusanos ni se han despeinado con todo ese rollo, pero a ver si encuentras tú una puta mariposa en los alrededores. Y esa historia en la que la finalidad vital más importante parece ser convertirte en un ser bello y delicado… pues mira, lo siento, no lo compro.

My Woman: la belleza, muy lejos de la delicadeza

Angel Olsen ha dejado atrás su apariencia de mariposa, aquella que había primado en su anterior (que aunque lo pareciese, no fue debut) Burn Your Fire for No Witness. Un disco de enorme valía, en el que la vía del indie folk era la predominante, más allá de algún ramalazo más rockero, y con el que Olsen conquistó a la crítica de todo el mundo y, ya de paso, a nuestros corazones. Sin embargo, corría el peligro de acabar camuflándose entre la muchedumbre de una etiqueta en la que existe sobreoferta, por mucho que su presencia resultase arrebatadora, y ha dado un gigantesco golpe encima de la mesa con My Woman (Jagjaguwar, 2016), su tercer disco de estudio. Sin duda el mejor. Un trabajo en el que la de St. Louis da rienda suelta a los trazos country rock que antes ya estaban presentes, pero en mucha menor medida.

Hace meses conocimos ‘Intern’ el trabajo que a posteriori presentaba este My Woman, cuando ni siquiera estábamos seguros de que fuese a haber nuevo disco. Lo ha habido, y si habéis escuchado el adelanto, pero no el álbum al completo, ya os puedo adelantar que lo que conocéis no está a la altura del conjunto. Ese tema abre My Woman, con cierta dosis de misterio, sonido atractivo pero ciertas dificultades para alcanzar cotas de emotividad destacables. Un tiro medio fallido que da paso a una concantenación de temas absolutamente irreprochables. Como decimos, con mucha mayor presencia de guitarra eléctrica, nervio y pujanza. Dejando atrás, no absolutamente perdido, pero sí muy difuminado, el delicado aspecto previo. La mariposa evolucionando a un gusano enormemente rudo. Quizás menos preciso, pero absolutamente bello en su aspereza.

My Woman se descubre como un cuadro con innumerables rincones de los que enamorarse. En cada trazo hay un motivo para entregarse al completo a este precioso trabajo

El destello eléctrico del baladón que es ‘Never Be Mine’, como si estuviese cantada por la más grande intérprete de los ’60 no da tregua a lo largo de los otros 47 minutos de disco. My Woman se descubre como un cuadro con innumerables rincones de los que enamorarse. En cada trazo hay un motivo para entregarse al completo a este precioso trabajo con aspecto rudo. ‘Shut Up Kiss Me’ es un single enérgico, fascinante y que descubre por primera vez en My Woman a una Angel Olsen con el puño apretado, sin paliativos. ‘Give it Up’ te deja sin el poco aliento que necesitarías para enfrentarte a la cadencia de la voz de Olsen en ‘Not Gonna Kill You’, con esos extraordinarios gritos finales, desatados, sobrados de nervio y dureza. A estas alturas My Woman ya te tiene irremediablemente enamorado. Sin saber, eso sí, si ese amor ha nacido del impacto, de la sorpresa, o si, en realidad, siempre ha estado ahí y sólo necesitabas que alguien te refrescase un poco la memoria. Para ese fin bien vale la mirada al pasado que es ‘Heart Shaped Face’, por si alguien echaba de menos a la Olsen del 2014.

8.8/10

Pero ay, amigos, si hasta este momento os habíamos estado hablando de un gran disco, a partir de ahora (introduzca aquí su suspiro de enamorado particular), os vamos a hablar de uno de los discos del año. Porque llega ‘Sister’ y, con ella, el nudo a nuestra garganta. Una enormidad impecable. En las melodías, en los solos, en las voces, en el crescendo. Una conjunción de los astros, de esas que se alcanzan contadas veces en una carrera, y solo si eres uno de los grandes. Entre este tema y el enormemente sensual ‘Woman’, Angel Olsen ha parido dos de las mejores canciones de 2016. Sin duda. Pase lo que pase en los próximos meses. Hasta una innecesaria (porque ya había dado todo y más, no porque la canción no merezca mención) ‘Pops’ pone la guinda al que, seguro, sin discusión posible, será uno de los grandes discos de este 2016. Ya lo es, de hecho. Realmente extraordinario.

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  • Diego Duarte R

    Maldición! Mi disco del año sin duda alguna hasta el momento, para mi esta por encima del 9, Dr. Chou no te de pena ponerlo. El mejor álbum de Olsen como tu lo mencionas…por esta onda tengo que recomendar el nuevo álbum de Cass Mccombs _ Mangy Love otra joya de este año. Saludos

    • dr.chou

      Tengo muy en mente el nuevo de Cass McCombs. Espero que la vida me dé un respiro y poder hablaros de él.

  • kalev

    Me encanta la nueva dirección (si se puede llamar así) que ha tomado la música de Angel. Yo también creo que será entre los mejores discos del año. Saludos desde EEUU.

  • Esteban Martínez

    Es bueno, pero no para tanto. Mejora en relación al anterior, su fuerte sigue siendo la franqueza pero esa cadencia que precisamente esta reseña menciona, a ratos agota.
    7/10 para mi. Saludos.