Schammasch – Triangle

Ambicioso y trascendental esfuerzo de metal extremo.

Triangle

Los esfuerzos creativos aplicados al metal extremo son algo que siempre logran llamar la atención al sector más duro de nuestra redacción. Es por ello que por nuestro foro interno terminan pasando muchos más discos de los que aquí acaban reseñados -aunque parezca mentira- porque no sólo es cuestión de lograr hacer un sonido que te diferencie de la mayoría. Hay que llegar a altas cotas en todos los aspectos posibles, hacer algo creativo y, a la vez, que sea sólido y significativo. Eso es precisamente lo que separa a grupos como Zeal and Ardor de la excelencia y lo que acerca a grupos como el de hoy a ella.

El titánico esfuerzo de los suizos Schammasch resulta menos transgresor que el otro grupo mencionado, pero no deja de ser valiente. El cuarteto sabe tomar el testigo vanguardista que dejaron suspendiendo en el aire grupos como Deathspell Omega o Blut Aus Nord tras su trilogía 777, realizando trabajos de gran envergadura y significativos para el metal extremo en los últimos tiempos. No obstante, unos llevan muchos años de parón y los otros ahora están optando por otras vías, así que hacía falta alguien que continuara ese legado para mayor gloria y pervivencia del estilo. Y esos son estos suizos, a muchos niveles.

Schammasch en busca de la auténtica trascendencia

La ambición define por completo Triangle (Prosthetic, 2016), la tercera obra de Schammasch que, en realidad, son tres álbumes separados formando un mismo ente indivisible. En este triple trabajo les vemos desarrollar un tratado espiritual y filosófico sobre la inevitabilidad de la muerte, la experiencia del mundo físico unido al mundo espiritual y la liberación del hombre como individuo alcanzando su versión más pura. Un concepto complejo sobre el que ahondan con insistencia -una hora y cuarenta minutos, nada menos- pero no es ahí donde reside la verdadera trascendencia de este disco.

Los suizos son capaces de aglutinar con completa naturalidad diferentes polaridades del espectro sonoro

Los suizos son capaces de aglutinar con completa naturalidad diferentes polaridades del espectro sonoro, haciéndonos pasar por toda clase de pasajes sin que nada suene forzado o colocado porque sí. Todo guarda una extrema coherencia, ya sea recurriendo al black/death metal, al doom, al progresivo, al avant-garde o a elementos tribales que también van surgiendo a lo largo de la obra. Schammasch tienen aprendidas todas las enseñanzas de cada uno de los palos que tocan, sabiendo recoger lo positivo de las otras bandas que exploraron esos terrenos antes que ellos, y las aprovechan para dar forma a una obra extraordinaria que no cojea por ningún extremo.

Con la intención de profundizar los conceptos tratados y en dar su particular identidad a cada una de las partes que componen Triangle, vemos como los suizos exploran diferentes sonidos en cada uno de los discos, siendo el primero el más metálico y extremo, el segundo el más profundo y atmosférico y el último el más espiritual y tribal. Cada vertiente del triángulo representa un extremo que no se puede terminar de entender si los otros dos, unidos estrechamente por algo más que las cuatro esquinas del CD que los contiene.

8/10

Por la brillantez del contenido, la intensidad de las piezas, la sólida composición, la mordaz y solemne ejecución y, por supuesto, su enorme fuerza creativa, Triangle se ha ganado el derecho a ser considerado uno de los discos de 2016. No cabe duda de que a Schammasch le va a venir bien el impulso del hype recibido este año, ya que pueden continuar el legado entregado por maestros como Deathspell Omega y, además, pasar a ser todo un referente para el metal extremo que está por llegar. Un honor al que pocos pueden llegar y que estos suizos parecer destinados a lograr.

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  • Sebastian Diaz

    Harto disco, coincido. Y ojalá hayas escuchado el Hostis Universi Generis de AMSG, que realmente me viene pareciendo un gran esfuerzo dentro del black en una versión quizás más progresiva. Lindo año para el extremo, pero porque es una década genial para el extremo.