SubRosa – For This We Fought the Battle of Ages

El salto de escalón de una banda buena a una significativa.

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Nos encanta ilusionarnos con talentos incipientes, entusiasmarnos con las primeras muestras de algo que puede ser muy grande y deseamos con todas nuestras fuerzas que la cosa progrese y no se quede ahí. Ese jugador que desde muy tierna edad empieza a demostrar cosas y se oye el eco de miles de voces expresando “ojalá no se tuerza”. Ese primer episodio tan molón de una serie que acabas de empezar y de las primeras cosas que pasan por tu mente una es “por favor, que no baje el nivel”. Grupos que muestran cosas esperanzadoras pero lo que más retumba en tu cabeza es “ojalá pronto la rompan y lo terminen petando”.

El caso de SubRosa no deja de ser otro ejemplo más de miles de proyectos que suenan mucho mejor en papel que por lo que terminan mostrando en sus discos. Su juventud es su principal aval -este nuevo trabajo es tan solo su cuarta obra-, el segundo mejor aval es un disco como More Constant than the Gods (Profound Lore, 2013), donde su profundo stoner doom/sludge aderezado con una exquisita sección de violines mostraba cosas muy interesantes. Cosas para hacerse ilusiones con un grupo así. Cosas que, aunque buenas, no dejaban de ser retazos de lo que podrían llegar a ser.

Cosas que, por fin, han explotado.

La perturbadora inmensidad de SubRosa

Resulta bastante presuntuoso que las bandas se conviertan en lo que nosotros deseamos en vez de lo que están destinadas a ser, pero creo que no me equivoco si digo que muchos deseábamos que los de Utah se marcaran un disco como For This We Fought the Battle of Ages (Profound Lore, 2016). Un disco que confirme que eran más que un grupo prometedor, que podían ser toda una realidad para el metal de hoy día y alcanzar un estatus privilegiado dentro del underground.

Abrazados más que nunca a sus raíces doom, el grupo va construyendo con la poderosa y emotiva voz de Rebecca Vernon como pilar sobre el que construir riffs pesados y enormes como pianos, piezas largas de excitante desarrollo -quitando el exquisito interludio de ‘Il Cappio’, sólo una de las canciones baja de los diez minutos- y una sublime conjunción de la sección de violines con el metal denso y profundo que cimenta el sonido. Mientras las guitarras y la batería retumban con una inmensa fuerza, Kim Pack y Sarah Pendleton dibujan con maestría líneas perturbadoras que dan otra dimensión al grupo, como se puede comprobar en los varios momentos de catarsis de ‘Black Majesty’.

La sublimación en cuanto al sonido viene acompañada de las mejores composiciones que han hecho hasta la fecha, haciendo que no echemos de menos una maravilla como ‘The Usher’ de su anterior referencia. Como en aquel disco, vuelven a soltarnos su mejor arma al principio del disco con ‘Despair Is a Siren’, con el riesgo que eso conlleva, pero logran aguantar de maravilla con ‘Wound of the Warden’ y manteniendo el nivel por encima de lo notable. Así hasta llegar a la fabulosa ‘Troubled Cells’, una reivindicación de los derechos LGBT cuyo origen merece la pena ser conocido antes de ponerse a escucharla.

8.3/10

La sensación que deja en todo momento For This We Fought the Battle of Ages es que la banda ha subido, finalmente, ese escalón que le hacía falta para ser totalmente significativos en los tiempos que corren. SubRosa consolidan sus señas de identidad y las hacen crecer enormemente. Ya pocos peros caben a la hora de hablar de ellos entre los que ya los conocían. Y para los que aún están por conocerlos, estáis tardando.