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Nirvana Nevermind

Este año se han celebrado muchos aniversarios que han servido para hacer caja a base de reediciones y otras zarandajas, y uno de los discos que más frutos han dado en ese sentido es el celebérrimo Nevermind de Nirvana, que el pasado 24 de septiembre cumplió los veinte años. Hablamos de un lanzamiento que marcó a toda una generación, y que posiblemente sea el álbum menos alternativo de la historia del rock alternativo.

El segundo de los tres discos de la formación de Aberdeen supuso su gran salto a la fama mundial, convirtiéndoles en el principal referente de un movimiento musical que se venía gestando desde finales de los 80 en el estado de Washington, con Seattle como epicentro. Lo curioso del asunto es que para dar dicho salto, la banda decidió romper lazos con Sub Pop, sello a través del cual lanzaron su explosivo debut y que era el referente del momento en lo que grupos grunge se refería.

A cambio optaron por fichar con una discografía verdaderamente grande, y a instancias de Kim Gordon decidieron alistarse en DGC Records (por aquel entonces bajo el paraguas de Warner), donde esperaban recibir el apoyo para su promoción que no encontraron en Sub Pop. De esta forma, el trío encabezado por Kurt Cobain dio el primer paso para convertirse en los referentes mediáticos del grunge renegando de las mismas raíces de dicho movimiento.

El poderoso deseo de no ser uno más

Nirvana – ‘Breed’ (YouTube)

Bleach no fue un debut de ventas particularmente explosivas, pero sus 40.000 copias despachadas en las primeras semanas fueron consideradas como bastante aceptables por su primera discográfica, que precisamente por ello decidió no invertir mucho más en su promoción. La fuerza que desprende este excelente trabajo, quizás un poco eclipsado ante el gran público por la popularidad de sus dos sucesores, sirvió para que Nirvana alcanzaran una cierta popularidad más allá de las calles de Seattle.

Sin embargo Cobain quería dejar atrás esa rabia que desprendía su música y apostar por sonidos más abiertos, como bien demuestra la publicación de ‘Sliver’ como single unos meses antes de su segundo larga duración; dicho tema sería incluido después en el rarezas Incesticide. Fue poco después de lanzar este sencillo cuando Dave Grohl se unió para ocupar de forma definitiva el puesto de batería, el cual se había convertido en un carrusel por el que pasaron hasta seis percusionistas en tres años.

Con la configuración definitiva de la banda ya establecida, solo faltaba la incorporación del productor Butch Vig para terminar de formar un equipo histórico. De su experiencia como técnico buscaban alcanzar un sonido como el que había trabajado para Killdozer, y aunque la recomendación del fichaje les llegó desde el jefazo de Sub Pop, decidieron seguir contando con él en su paso a DGC.

Perdiendo rabia en las formas, pero no en el fondo

Nirvana – ‘Something In The Way’ (YouTube)

Con perspectiva, vemos que Nevermind se sitúa a medio camino entre el corrosivo Bleach y el moderado In Utero, pudiendo ser considerado por tanto el disco más equilibrado de la banda. Cortes como ‘Breed’, ‘Territorial Pissings’ o ‘Stay Away’ siguen mostrando a los Nirvana más viscerales, con Cobain desgañitándose al micro mientras la sección instrumental le sigue de forma atropellada.

Frente a la caña de estos temas, vemos que en composiciones como ‘Come As You Are’, ‘Polly’ o ‘Something in the Way’ se buscan caminos más calmados, donde no hay problema en dejar colgada la guitarra eléctrica si hace falta. A pesar de ello, estas canciones son capaces de transmitir tanta o más fuerza, pero de una forma más depresiva, oscura e intensa.

Luego están, como no, los grandes himnos que todo el mundo asocia con el trío americano. Poco más se puede decir a estas alturas de ‘Smells Like Teen Spirit’, posiblemente el gran emblema del grunge, inconfundible desde el primer rasgueo de cuerdas y hasta que la guitarra se desvanece en el fade out final. Otros discos que cuentan con canciones tan colosalmente populares se ven eclipsados por ésta, pero no ocurre así en Nevermind, donde el resto del álbum tiene argumentos suficientes para hacer que ‘Smells…’ suene como una más.

Nevermind: todo icono

Nirvana – ‘Drain You’ (YouTube)

El mayor mérito de este álbum es que consigue atraparte sin grandes alardes, con ingredientes que analizados de forma separada resultarían más bien simples, pero que puestos a trabajar juntos provocan una mezcla explosiva. Sin duda alguna ha superado la prueba del tiempo y sigue conservando toda su pegada, cosa que muchos contemporáneos no pueden decir, aunque algo después Cobain llegara a decir que le avergonzaba su sonido, que en un momento de delirio llegó a describir cercano a Mötley Crüe.

La recepción inicial que tuvo en su momento no fue de euforia instantánea, y en su primera semana se coló en el puesto 144 de la lista de Billboard con unas previsiones de venta de 250.000 copias. Pero su popularidad comenzó a crecer de forma exponencial, especialmente gracias a ‘Smells Like Teen Spirit’ que sonaba a todas horas en la MTV, y el sello se empezó a ver con problemas para satisfacer la demanda generada. Ya en 1992 alcanzaría el primer puesto en las listas de ventas, y se estima que desde entonces ha superado las 30 millones de unidades despachadas.

Imposible a la hora de hablar de este álbum no detenerse en su portada, sin lugar a dudas una de las más conocidas de todos los tiempos. Con las posibilidades photoshoperas de hoy en día, lo cierto es que el montaje del billete colgando del anzuelo se ve de lo más cutre, pero la fuerza de la imagen sigue siendo la misma. La idea se le ocurrió a Cobain viendo un programa sobre partos en el agua, y para conseguirla contrataron a un fotógrafo que tomó la instantánea de Spencer Elden, hijo de un amigo suyo recién nacido.

Un gran disco, un mito aún mayor

Nirvana – ‘Come As You Are’ (YouTube)

La trascendencia mediática de Nevermind supera a la de cualquier otro disco de la oleada grunge, y no hay que explorar mucho en el movimiento para ver que no es el mejor de cuantos se editaron durante aquellos años. En cualquier caso sigue siendo un álbum imprescindible para entender no solo el género tratado, sino la evolución del rock durante las últimas décadas, y la típica corriente de crítica que surge siempre en contra de obras tan mediáticas como ésta no tiene la más mínima justificación.

Nota 98No cabe duda de que es el trabajo más completo e inspirado de la corta trayectoria de Nirvana, y más allá de las odiosas comparaciones con otros discos del género, su relevancia global está fuera de toda duda. Nevermind puso en primera línea de fuego a sus creadores y a toda una generación de músicos americanos, dando uno de los grandes pasos en la construcción del rock alternativo de los 90. Un auténtico referente que tiene con todo derecho su lugar reservado en la historia de la música.

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