
Gracias a lo que habían hecho durante los 60, Pink Floyd ya podían considerarse una banda de primer nivel en 1970, pero es obvio que lo más grande que el cuarteto tendría para dar de sí aún estaba por venir. La química sombra de Barrett seguía siendo alargada, y hasta que Waters no tomara el timón creativo de la banda de forma casi dictatorial, esa explosión no llegaría a producirse.
Entre ambos mundos encontramos una serie de álbumes de transición, dos para cerrar los 60 como epílogo de la caída de la psicodelia (More y Ummagumma), y tres para abrir los 70 como preludio del gran triunfo del progresivo. En perspectiva, estos tres álbumes cuyo análisis comenzamos hoy con Atom Heart Mother pueden parecer “menores” comparados con la época dorada que abriría The Dark Side of the Moon, pero su condición precursora es indiscutible.
De hecho, dentro de mis esquemas de organización mental siempre he considerado este disco como el primero de las tres eras en las que divido a Pink Floyd, la ruptura que los sitúa definitivamente en su cara progresiva. A pesar de ello, es curioso el hecho de que en alguna ocasión, distintos miembros de la banda se hayan pronunciado abiertamente en contra de este álbum, llegando incluso a despreciar el valioso trabajo que aquí se hizo. Roger Waters en 1985 cargaba las tintas:
“Creo que en el mejor de los casos, Atom Heart Mother está para tirarlo al cubo de la basura y que nadie más lo vuelva a escuchar nunca. Simplemente era una cosa pomposa, realmente no significaba nada.”
Nuevas cotas de ambición
A pesar de ese injustificado avergonzamiento que sus creadores han mostrado, apaciguado con el paso de los años si tenemos en cuenta que Gilmour lo interpretó en directo en 2008 (a pesar de haberse referido a él como un montón de basura), Atom Heart Mother es un disco que siempre me ha gustado especialmente; no tanto como para ponerlo en primera fila de la discografía de la banda, pero sí para tenerlo en mucha mejor consideración que sus autores.
Además de mis valoraciones subjetivas, objetivamente es un trabajo fundamental para entender la exponencial evolución que viviría el cuarteto durante esta década. La mejor y más clara muestra de ello la tenemos en la suite que da nombre al conjunto (YouTube, parte 1), que con sus 23 minutos y 44 segundos de duración se convierte en la pieza más larga que podemos encontrar en la discografía de Pink Floyd (siempre y cuando no juntemos las dos mitades de ‘Shine On You Crazy Diamond’), superando en unos pocos segundos a ‘Echoes’.
Su desbordante duración ya es una primera barrera que la separa claramente de las piezas instrumentales de corte psicodélico espacial que habían trabajado o improvisado durante la década previa, y la complejidad estructural y sonora que bulle en sus entrañas está inevitablemente ligada con los sonidos de álbumes posteriores. Seis secciones en las que los ritmos vienen y van, alternando estructuras bien planteadas con sesiones de improvisación (YouTube, parte 2).
Es cierto que la banda pierde alguna que otra vez el norte a lo largo de la canción, alternando así momentos brillantes con otros que se hacen un pelín soporíferos, pero como primer acercamiento a los Pink Floyd más ambiciosos y maduros me parece excelente. Además de los propios miembros de la banda, Ron Geesin también participó en la concepción de esta suite con aportaciones orquestales y compositivas. Sobre sus curiosos orígenes, Gilmour contaba esto:
El tema principal vino de una pequeña secuencia de coro que había escrito, y a la que en su momento titulé ‘Theme From An Imaginary Western’. A mí me sonaba como a algo sacado de Los siete magníficos.
A partir de aquí no hay vuelta atrás
Como ya he comentado, la banda nunca ha estado del todo conforme con los resultados de este trabajo, grabación en la que influyeron las prisas de una gira norteamericana que se les echaba encima. Pero ni eso, ni una icónica portada que se desmarcaba claramente de la estética que habían mantenido hasta entonces, eludiendo cualquier referencia a la autoría del álbum, impidieron que alcanzara el número uno en las listas británicas en su lanzamiento.
Era una nueva década, y en cierto modo empezaba a ser también una banda completamente nueva, donde los excesos psicotrópicos daban paso a los excesos arquitectónicos, con sus alocados orígenes convertidos en una mera referencia conceptual a la que recurrirían en numerosas ocasiones, pero nunca en un estilo musical al que regresar. No obstante, aún quedan retazos de la ligereza pasada en cortes como ‘If’ (YouTube), perezosa y algo vacua.
Lo que intentan en los cuatro temas restantes no es en absoluto suficiente para contrarrestar a la suite que da nombre al conjunto, y que polariza inevitablemente la mayor atención. A pesar de ello, sería tremendamente injusto no dar el reconocimiento que se merecen temas como ‘Summer ‘68’ (YouTube), la última composición que firmaría Richard Wright de forma exclusiva, con una de las secciones de piano más lúcidas que han dado Pink Floyd:
‘Fat Old Sun’ es posiblemente la que menos me gusta del conjunto, aunque podemos considerar a su solo de guitarra como uno de los momentos álgidos del mismo, cosa lógica si tenemos en cuenta que la pieza se acredita a Gilmour. El momento más experimental del álbum, con permiso de ciertas fases electrónicas de la suite, queda reservado para los trece minutos de ‘Alan’s Psychedelic Breakfast’. A pesar de su duración, y de ser también instrumental, resulta mucho más inocente y carente de pretensiones que el gigantesco corte de apertura. Nick Mason describió así la experiencia:
“Todos hubiéramos querido hacerlo de nuevo, haberlo vuelto a grabar. No fue completamente satisfactorio, pero sí que fue extremadamente educativo.”
Y con eso es con lo que más me quedo en cuanto a los méritos de este disco. Nadie dirá de él que es lo mejor que hizo la banda británica, pero el punto de inflexión que supone en su evolución está fuera de toda duda. Con él, Pink Floyd daban por iniciada de forma definitiva su aventura por el lado progresivo de la música rock, el más importante de cuantos se dieron durante la incomparable década de los 70 y del que ellos fueron el mayor estímulo e impulso. Así pues, no dejéis que nadie, ni siquiera Gilmour o Waters, os hagan dudar de la valía de Atom Heart Mother.
Comentarios
impecable artículo, mientras lo leía puse el primer tema, y es impresionante de verdad. Particularmente me gusta mucho summer 68, tiene una letra simpática, aunque no muy floyd. Pero atom heart mother...una señora pieza floyd, qué tema. Gracias por seguir con estos artículos, me encantan, y además, cada vez se pone más linda la cosa, no puedo aguantar por llegar a animals y the dark side. Con el de blur y este, hay calidad para rato ;)
Para mí la suite entra dentro de los 5 mejores temas de Pink Floyd. No me aburre lo más mínimo y tiene algunos de los momentos más brillantes de la discografía de la banda. El resto del disco es bueno, obviamente, pero no alcanza ese nivel en cuanto a calidad ni a definición del sonido PF.
No es un mal disco, pero me parece que anda lejos de sus mejores trabajos del 73 al 79 (desde el Dark Side a The Wall). La portada está dentro de mi lista de las peores de la historia. En cualquier caso felicidades por la revisión... ¿para cuando Led Zeppelin?
¿Pero qué dices, loco? A mí la portada me parece mítica.
Y bueno, no es exactamente una revisión como las de ahora, pero uno de los primeros especiales que hice en Hipersónica titulado Rumbo a Londres sirvió de repaso para la historia de Led Zeppelin. Eso fue cuando conseguí entradas para el concierto de Londres, al que finalmente no pude ir... :(
A lo mejor es que todavía no os conocía. Luego le echo un ojo al especial.
Si no digo que no sea mítica, solo que no me gusta nada. Anda que no hay portadas chulas de aquellos años, de los mismos Pink Floyd incluso. Para gustos los colores y a mi esta me tira para atrás.
Me ha gustado bastante la suite que da nombre al disco y no esta mal el "desayuno psicodélico" del final.
Pd: Puestos a hacer otra revisión de una discogagría, hacedla sobre Led Zeppelin u Opeth. O si quereis, Wilco o Sonic Youth.
Chopeth, Chopeth, Chopeth!!! Bueno, de todos modos vamos a dejarles acabar, que las dos revisiones que tienen entre manos acaban de comenzar y estos perretes aún no se han dignado a acabar la de los Beatles :P
Es verdad, ¿dónde está el responsable del álbum blanco?
Está en búsqueda y captura.
Pues captúrenlo de una vez, que se campa por el blog a sus anchas XD
Ofrezco 75 votos positivos por su cabeza xD
interesante
Pues aquí la tienes en una bandeja de plata :P (leer la referencia al Abbey Road de los Beatles en el post)
http://www.hipersonica.com/listas/emi-quiere-vender-los-estudios-abbey-road-cinco-discos-que-hicieron-el-mito
El responsable de revisar ese White Album fue condenado por un delito que no había cometido. Convertido en soldado de fortuna, ahora sobrevive en las agrestes praderas del Red Dead Redemption. Si usted tiene un problema y consigue encontrarlo, tal vez pueda contratarlo.
interesante
Es el Equipo PROBERTOJ! xd http://www.youtube.com/watch?v=ExnAw-WqIH8
Con Probertoj en el papel de Hannibal, Naxto Sobrado como Fenix, Gallego interpreta a "loco" Murdoc y Koala en el papel de M.A. Baracus xD
-- editado por última vez a las 12:35
Como se ha dicho, disco menor y de transición de Pink Floyd, pero superior a gran parte de los aparecidos en 1970.Summer 68 y Stay (Obscured By Clouds), siempre me han parecido los gérmenes del sonido "piano" que luego desarrollarían Radiohead.
Se acerca un monstruo llamado Meddle.
Saludos!!
Este es un album transicional, el punto medio antes de la explosion creativa de la banda. La cancion titular, larga y llena de brillo, el disco cae en la irregularidad para terminar en la franca mediocridad de "Alan's Psychedelic Breakfast". La inclusion de una orquesta de cuerdas en el album solo confirma que el grupo aun distaba un poco de encontrar su sonido definitivo. Creo que la nota esta bien, aunque yo le diera un 7.5.
A mi la vaca mirándome de medio lado con esa mirada aviesa me da un poco de cague...
En cuanto al disco no lo conozco, soy más de sus discos de los años 70 y muchos, 80 y pocos, el Ummagumma lo escuché, esos discos tan lisérgicos no son para mi.
Me sumo a la petición del especial Chopeth y Led Zepelin
Joer, he estado buscando una serie de postales que se venden en Normandía que mola un huevo y son super cachondas, todas con vacas en miles de situaciones, para quitarte ese miedo que les tienes :P Al final solo he encontrado esta...
http://www.heula.fr/boutique/upload//240908_123523_PEEL_4YMVup.jpg
Ves tú como tenía que tener miedo!!! no es mirada aviesa, es mirada lasciva, y no soy el único que lo ha notado XDDDD
excelente revisión
Gran articulo si señor !!
Para mi Pink Floyd es apartir de aqui para delante, y si dijo eso Roger Water estaba ciego fijooo !! jajaja !! La portada un 10 , oleee la vaca de los cojones , no me cojio yo ciegos con la vaca jajaja !!! uffff voladores !!!
Saludos.
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