El fin de Aqua, Madrid contra VVV, el humo de los sellos discográficos...
...y otras noticias con las que ponerse al día
¡Valladolid, buenos días!
El fin de la civilización occidental
Nada dura para siempre, ni siquiera aquellos pilares sobre los que se construyen Estados de derecho y principios fundamentales. No, no estamos siendo dramáticos ante el anuncio de Aqua de que han decidido separarse (otra vez), vosotros sois los que estáis siendo dramáticos.
Highlight del comunicado: “Creemos que es el momento adecuado para decir adiós”. Increíble, imposible superar esto, igual que les fue imposible superar ‘Barbie Girl’ (aunque nunca se dirá lo suficiente lo que molan cosas como ‘My Oh My’ o ‘Doctor Jones’).
Para que no tengas que pensar
Qué pasó en el camerino de los trippin you lo saben ellos y lo sabes tú
Igual unos cuantos conciertos del Sound Isidro en Madrid no se oyeron, pero anda que no se hizo oír Madrid a los grupos. Los VVV lo vivieron en sus carnes, y desde fuera pudo oírse un jaleo que despertó incógnitas. El grupo ha decidido detallarlo en un vídeo explicativo.
En él Adri detalla cómo sentó mal desde las instituciones madrileñas (cuáles en concreto no se sabe, pero ya sabemos que son todas del PP así que poco importa) que el grupo denunciase el problema de la vivienda y proyectase un vídeo del sindicato de vivienda de Carabanchel, señalando además que cerca de donde se estaba tocando se iba a producir un desahucio. Los representantes escogidos para reprocharles esa protesta les amenazaron con dejarles sin cobrar por semejante osadía.
Es posible que no tengan base para dejarles sin cobrar, pero desde luego el grupo no ha hecho muchos amigos. Todo por decir lo que hay: problemas estructurales gordos en toda España ante los que hay una inacción lamentable. Si en Madrid no los quieren, el resto vamos a tener que acogerles como es debido; otra cosa es que otros políticos no les presionen y se pasen igualmente por el forro hacer ALGO para solucionar el tema de la vivienda.
Qué aporta un sello discográfico (grande)
Un desglose rápido de cómo funciona el reparto del pastel a nivel industrial en la música: el 80% de los ingresos de una reproducción van a quien posee el master, habitualmente la discográfica, y lo restante se reparte entre distribuidor y compositor. Es decir, los grandes sellos siguen teniendo una posición dominante en este reparto, a pesar incluso de que todos ellos juntos, y todas las subsidiarias que han ido comprando para consolidarse, tienen 3/4 partes del valor de mercado de Spotify.
Este desequilibrio se sostenía en el supuesto valor añadido histórico del sello discográfico, por el que se firmaba un contrato. Valores que en 2026 están completamente desintegrados: la distribución la puedes hacer por 20 pavos con DistroKid, también puedes buscarte tu propia agencia para publicitarte como Geese, la gira las llevan ahora agencias de representación, la presencia en las radios ya no importa, y la Artists and Repertoire de los sellos que cazaban talentos ahora son un Excel.
Todo esto lo señala pertinentemente Joel Gouveia en The Artist Economy, como también que muchos artistas contemporáneos ya estaban teniendo éxito antes de llegar el contrato discográfico, en lugar de después. También que el caso de Taylor Swift debería hacernos pensar a todos que poseer el master ya no significa nada, sobre todo si puedes grabar las cosas de nuevo. Ahora mismo la posición dominante está construida toda sobre humo (que no sobre Humo).
Pausa de minutos musicales
El sube-baja hipersónico
👍 Lauryn Hill por negarse a producir contenido.
👎 ¿El punk?
(“Valladolid, buenos días“ es una canción de El Niño Gusano. También es una sección de actualidad de Hipersónica. En 15 minutos, estarás al día de lo relevante en nuestro terreno. Cada lunes, miércoles y viernes en tu buzón de correo o en la web de Hipersónica.)





