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Yo La Tengo

Yo La Tengo acaban de anunciar su regreso. Su nuevo disco llegará en enero de 2013, aún sin título, mientras que el primer adelanto es Stupid Things EP. Mientras esperamos a saber cómo sonarán sus nuevas canciones, éste es un buen momento para desempolvar sus discos y canciones, si es que habían tenido tiempo de coger polvo. Sus canciones, además, nos sirven para explicar algunas de las cualidades del grupo.

1. Los Yo La Tengo extrañamente divertidos: ‘You Can Have It All’

Llegados a este punto, Yo La Tengo tienen muchos discos, muchas canciones y mucha historia a sus espaldas y, curiosamente, eso se convierte en una rémora de cara a que los nuevos oyentes se decidan a entrar en ellos. Parece como si haber hecho muchas cosas implicase haber hecho muchas aburridas, pesadas.

En realidad, Yo La Tengo son un grupo de muchas canciones muy ligeras: hits pop que no tienen miedo en esconder su condición y otros éxitos de carácter mucho más complicado. ‘You Can Have It All‘ es de estas últimas y encima no es suya: es una versión de George McCrae. Pero ellos le añaden filtros entre lo chanante y lo maravilloso: una caja de ritmo barata, unos coros contagiosos para simular los vientos de la original, un tono de samba de coña. Y, al final, un cello que la culmina.

Otra opción: ‘Mr Tough

De And Then Nothing Turned Itself Inside-Out (2000)

2. Los Yo La Tengo melancólicos: Autumn Sweater

Hacia el final de los 90, Yo La Tengo ya se habían ganado el respeto de la crítica mundial, lo cual no significa que pusiesen el piloto automático. Frente a eso, ellos deciden sacar el disco en el que más gira su brújula alocada. Desde el ruido de ‘Sugarcube‘ al lounge del final del disco, lo que hay en I Can Hear The Heart Beating As One (1997) es una montaña rusa de estilos y cambios.

Autumn Sweater‘ es su manera de entender la melancolía, algo que no duele ni es desagradable del todo, pero que tampoco es una sensación satisfactoria. Con su órgano, su perfecto ritmo y la delicada voz de Ira guiando el camino, ‘Autumn Sweater‘ se desvela lentamente como un perfecto single emocional que tuvo su propio EP de remezclas para demostrar su versatilidad.

Otra opción: ‘Tears Are In Your Eyes

De I Can Hear The Heart Beating As One (1997)

3. Los Yo La Tengo experimentales: ‘Blue Line Swinger’

Nueve minutos de idas y venidas, de una canción que empieza sin estructurar, toda caos, toda improvisación aparente, con un ritmo caótico y que tarda casi cuatro minutos en estabilizarse y en formar el broche de oro perfecto al recorrido de Electr-O-Pura. Cuatro notas que se repiten durante toda el tema son la columna vertebral de un recorrido que es a la vez aleatorio, matemático, rock, noise, krautrock, y emoción.

Aquí está uno de los solos de guitarras más emocionantes y catárquicos de toda su carrera (el que hay entre las dos primeras estrofas, en torno al minuto 6) y también una Georgia perfecta rompiendo la violencia gracias a su voz. Yo La Tengo en una de sus cumbres.

Otra opción: ‘Nuclear War 1

De Electr-O-Pura (1995)

4. Los Yo La Tengo gozosos: Season of The Shark

Yo La Tengo son, muchas mas veces, un grupo para celebrar la vida que para entristecerse por ella o para lamerse las heridas. Hay en ellos, en muchas de sus canciones, un toque indudablemente optimista, de estar seguro de que si hay tormenta pasará y nos tomaremos otra copa.

Summer Sun es uno de sus peores discos, pero ‘Season of The Shark‘ enamora por su ligereza, por su buen humor, por su jovialidad y su alegría de vivir. “I want to make you feel right now, someway somehow”, canta Ira. Y lo consigue: saber cómo conseguir lo que se proponen también ha sido casi siempre una de sus mejores características.

Otra opción: ‘Center of Gravity

De Summer Sun (2003)

5. Los Yo La Tengo amantes de la historia de la música: ‘Little Honda’ / ‘Roadrunner’

Georgia, Ira y James siempre han sido amantes de las versiones. Antes de la llegada del bajista, publicaron Fakebook, quizás el disco de homenajes más hermoso de los últimos 30 años, uno en el que además, decidían desnudarse y sacar todo el ruido (su seña de identidad hasta entonces) de encima.

Pero la espectacular versión de ‘Little Honda’, el himno motorista de los Beach Boys, casi se come a la original. Y, además, ‘Roadrunner‘ deja claro lo mucho y muy bien que Yo La Tengo manejan la historia del rock. Forma parte de ‘Yo La Tengo Is Murdering The Classics’: las sesiones de radio en las que los oyentes llaman, les piden que toquen una canción cualquiera y ellos obedecen. Un juego divertidísimo y uno de sus discos más entretenidos, su propio Party!.

Otra opción: ‘Emulsified

De I Can Hear The Heart Beating As One (1997) y Murdering The Classics (2006)

6. Los Yo La Tengo dolorosos: The Whole of The Law

Pues sí, por mucho que, como ya hemos visto, a Yo La Tengo les peguen muy bien los mejores estados de ánimo, también tienen munición para los momentos de bajón. Eso sí, nada de levantar la voz, nada de dramas innecesarios. A veces romper es tan sencillo como lo que hacen en ‘The Whole of The Law’, la canción de Painful en la que homenajean a The Only Ones.

Maybe I’m in love with you

Otra opción: ‘Damage

De Painful (1993)

7. Los Yo La Tengo acústicos: ‘Can’t Forget’

Si hay una influencia básica en la música de Yo La Tengo, ésa es la Velvet Underground. No sólo en la manera de hacer canciones, sino en las distintas facetas de su carrera. Y sí, el ruido, como ya hemos visto y ya veremos después, ha sido la columna vertebral de muchas de sus grabaciones. Pero a la desnudez acústica tampoco es que le hayan tenido miedo jamás, como la propia Velvet en su tercer disco (que inaugura todo el indie-pop).

Can’t Forget‘, apertura de Fakebook y una de las escasas canciones de ese disco que están firmadas por ellos mismos, es dulzura acústica apuntalada por una steel guitar impresionante.

Otra opción: ‘Barnaby, Hardly Working‘ (versión del Genius+Love)

De Fakebook (1990)

8. Los Yo La Tengo hipnóticos: Big Day Coming

Canciones largas, de desarrollo lento, circular, hipnótico: otra de las constantes repetidas en la carrera del grupo de Hoboken en casi todos sus discos. ‘Big Day Coming’ es destacable no sólo porque abre uno de los mejores (Painful, ¿el mejor?), sino porque además en ella Yo La Tengo prescinden de toda batería, quedándose solo en un feedback que viene y va y en un organo Acetone que repite constantemente la misma secuencia. Con eso y un climax fantástico, ‘Big Day Coming’ es uno de los momentos estelares del talento de Ira Kaplan, gran responsable de esta primera versión.

En el mismo disco hay otra ‘Big Day Coming’ mucho más rockera, con letra diferente y con Georgia y James dándole todo en la sección rítmica que aquí es inexistente.

Otra opción: ‘Sleeping Pill

De Painful (1994)

9. Los Yo La Tengo que se recrean a sí mismos: Thin Blue Line Swinger (versión Camp Yo La Tengo)

Experimentales sí, pero sobre todo absolutamente conscientes de sus canciones y de las muchas maneras de llegar a ellas, Yo La Tengo se han distinguido por ser un grupo con muchas canciones regrabadas. Si antes hablábamos del caso de ‘Big Day Coming’, el de ‘Blue Line Swinger’ es quizás el ejemplo más claro de lo fácil que puede ser transformar una canción complicada en algo al alcance de cualquier radio.

En vez de volver a recrear el caos de la original, en el single que editaron en 1995 regrabaron ‘Blue Line Swinger’ para convertirla en himno indie-rock de menos de cuatro minutos y con un inicio que hace suspirar. La delgada Blue Line Swinger, la llamaron.

Otra opción: las dos ‘Today is The Day‘, la acústica de Summer Sun y la noise-pop del EP del mismo nombre.

De Camp Yo La Tengo (1995)

10. Los Yo La Tengo que sacan los colores al indie-rock: Stockholm Syndrome

Aunque Ira y Georgia hayan sido los que han llevado la voz cantante en el grupo, James también ha tenido tiempo para cantar. Y cuando lo ha hecho, la banda ha parecido más frágil que nunca, con canciones a punto de quebrarse en cada giro.

Stockholm Syndrome‘, además, pertenece al grupo de momentos que a Yo La Tengo les salen como si nada y que son tan buenas que otros venderían su alma al diablo por conseguir algo así. Sensibilidad, arreglos fantásticos de guitarra, madera de himno para todos los públicos y su correspondiente solo ruidoso… ‘Stockholm Syndrome‘ lo peta.

Otra opción: ‘Let’s Save Tony Orlando’s House

De De I Can Hear The Heart Beating As One (1997)

11. Los Yo La Tengo orgánicos: Last Days of Disco

Hay una cualidad en los discos del grupo de Hoboken que no suele citarse mucho, pero que, en mi opinión, tiene una importancia fundamental para que las canciones sean como son: es ese toque orgánico, ese aspecto natural que tienen. Yo La Tengo no tienen ningún problema en que, de vez en cuando, se les cuelen lo que otros considerarían errores con tal de que las canciones aparezcan naturales.

Ahí Georgia tiene mucha culpa: su manera de tocar la batería siempre une las canciones en una atmósfera nada artificial. En ‘Last Days of Disco’, ella, las guitarras y el bajo son todo uno y suenan como si Yo La Tengo estuvieran tocando, ahora mismo, en tu salón.

Otra opción: ‘Our Way To Fall

De And Then Nothing Turned Itself Inside-Out (2000)

12. Los Yo La Tengo cerebrales: ‘Pass The Hatchet, I Think I’m Goodkind’

Ira podría ser un exhibicionista de la guitarra. Podría ser, incluso, un miembro de Sonic Youth. Y, sin embargo, gran parte de su carrera parece consistir en evitar los momentos en los que se exhibe. Y cuando lo ha hecho, sus solos de guitarra siempre han tendido más al lado emocional y básico que al cerebral y artie.

Lo cual no quita para que en cosas como ‘Pass The Hatchet, I Think I’m Goodkind‘ se haya soltado la melena. Canciones de minutaje largo y estructura férrea. Otro lado que les funciona.

Otra opción: ‘Spec Bebop

De I Am Not Afraid of You And I Will Beat Your Ass (2006)

13. Los Yo La Tengo ruidosos: From a Motel 6

El chorro de ruido amable que les hizo absolutamente indispensables. ‘From a Motel 6’ suena a los 90, y a la parte de los 90 que no puedes obviar, a la que necesitas explorar. Los guitarrazos que vienen y van de Ira Kaplan sirven de contrapunto a la dulzura de una melodía y a la amargura de la letra: esos silencios incómodos de pareja enfadada dentro de un coche.

Detalles mil para dar vida a uno de los hits del noise-pop

Otra opción: ‘Cherry Chapstick

De Painful (1993)

14. Los Yo La Tengo perfectos: ‘Tom Courtenay’

La mejor canción de su carrera, el hit que lo resume todo: los ramalazos noise, las voces emocionales, los coros divertidos y pegajosos, los ídolos del grupo, la melancolía que hay detrás de la tormenta.

‘Tom Courtenay’ es todo gancho, es todo amor y es la perfección del pop sin estribillo. Bababa bababarababa…

Otra opción: ‘Tom Courtenay (Versión Camp Yo La Tengo)

De Electr-O-Pura (1995)

15. La historia de Yo La Tango

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