Hace 25 años de 2001… y en 2001 hubo una cantidad increíble de películas GUAYS
Ya no es de flipar, es para gastar un paquete de Marlboro
El tiempo es inmisericorde y pasa para todos. Sí, ya han pasado 25 años desde 2001, y todas esas películas que te gustaban en tu juventud ya estarían en la universidad a estas alturas. Y aunque no pueda parecer en principio un año fuerte o plagado de clásicos incontestables, es uno plagado de films realmente interesantes, desde transgresoras obras de cine de autor e incluso algún blockbuster que marcaría tendencia.
Los distintos redactores de Hipersónica, como ya hiciéramos con los discos, hemos recogido algunos de los films que más nos gustaron de aquel año, los hemos explicado como buenamente hemos podido, y llegamos a la conclusión más lógica: 2001, gran año.
A.I. Inteligencia Artificial
Intentando terminar la turbia historia de deseo y voluntad de Stanley Kubrick dentro de la ciencia ficción androide, Steven Spielberg acaba creando un Pinocho oscuro disfrazado de fantasía aventurera y alucinante. Otra aproximación genial al género que luce de narices todavía hoy y que mira de manera agridulce el amor familiar encapsulado en el modelo normativo.
Baby Boy
Tras una irregular trayectoria siguiendo a su gran éxito con Los chicos del barrio, John Singleton decidió volver a las raíces tras el agridulce resultado de su versión de Shaft. Otra acertada exploración de la vida de los jóvenes afroamericanos en barrios marginales, con una interesante torsión con respecto a su ópera prima mostrando el estancamiento en una inmadurez permanente (mostrada por un fascinante plano inicial).
Donnie Darko
Destinada al culto desde su misma concepción, la peculiar obra de ciencia ficción de Richard Kelly se ha planteado como una obra de singular carácter que, sin embargo, no renuncia a referencias populares de los ochenta para hacer accesible su propuesta. Una obra particular sobre la fragilidad de la mente, del venenoso conservadurismo rancio de la era Reagan y de viajes en el tiempo muy confusos de seguir.
El espinazo del diablo
La primera película localizada en España de Guillermo Del Toro donde ya se consolida su particular sensibilidad a la hora de contar historias de monstruos en escenarios de época. Ataja también la Guerra Civil Española y la dictadura franquista por primera vez, explotando de nuevo su habilidad para mostrar a otros como los verdaderos monstruos e hilándolo con una historia de descubrimiento juvenil en forma de sencilla fábula terrorífica.
El hombre que nunca estuvo allí
Da la sensación a veces de que los hermanos Coen tendían a compensar cada película más aparentemente grande con una pequeña digresión o gracieta que, en ocasiones, termina siendo más guay que las importantes. Tomemos como ejemplo este retorcimiento más evidente del cine noir, donde todos los involucrados parecen estar a un nivel fantástico. Aquí los hermanos consiguen de nuevo el logrado equilibrio de «esencia noir» y «cotidianidad que cae en lo absurdo» que ha marcado buena parte de su carrera.
El señor de los anillos: La comunidad del anillo
Tan fabulosa como película de presentación de grupo como película de intentar construir esperanza teniendo la oscuridad en el umbral de la puerta (o de la comarca). El inicio de la trilogía estuvo por delante de todas esas películas con ánimo de iniciar franquicias, que presentan tenues elementos que tendrán lugar en las siguientes entregas (o te colarán en un videojuego), y por eso nunca renuncia a ser una película de entidad propia, que hace que sus varios personajes tengan sus conflictos y te puedas enamorar de ellos.
Suma a ello una habilidad increíble para saber a qué renunciar y a qué no de los libros originales, además de un acercamiento visual único y característico de Peter Jackson que mantiene esto en el umbral del fantástico puro, y tienes una joya.










