(Quizás te perdiste la primera parte)
No vamos a negar que por aquí, como cualquiera que ha tenido alguno de sus años formativos en los noventa, tiene un gran sentimiento de añoranza por el cine de aquella década. A nivel comercial podíamos disfrutar de cine adulto que incluía thrillers, romcoms, comedias desmadradas y mucho más en un rango que iba desde lo aparentemente sofisticado hasta la guarrería más disfrutable.
Era también la época de la gran renovación del cine americano a través de lo indie, pudiendo uno sentirse guay gracias a las nuevas voces que se colaban derribando puertas como Quentin Tarantino, David Fincher, Paul Thomas Anderson, Steven Soderbergh, Richard Linklater y un largo etcétera. Y luego a finales de década se fueron viendo otra serie de transformaciones claves para el cine del siglo XXI, especialmente en años como 1999 tan vanagloriados que se han montado podcasts en torno a ello.
Pero realmente nada de lo que se ha comentado anteriormente tiene presencia entre las grandes ganadoras del Oscar a Mejor película, que es de lo que va este proyecto que hoy nos lleva a recordar los 90. Si observamos las triunfadoras vemos cómo hay bastantes denominadores comunes que podríamos considerar que son pilares del “Oscar Bait”. Esas películas que, si eras visitante de la Filmoteca con poster de Pulp Fiction en la habitación, debías mirar por encima del hombro porque eran demasiado fáciles por accesibles, menos rompedoras o eufóricas de lo que iba surgiendo alrededor.
Pero igual que hemos partido lanzas hasta por Steven Seagal repartiendo estopa en un buque marino1, recordar estas ganadoras que pueden considerarse apoteosis del Oscar Bait da también cierto calorcito. Muchas son evidentes en lo que hacen, pero también llegan a menudo a ser fabulosas en cómo lo hacen. Y eran también fenómenos de la época que la gente veía en masa, desde los evidentes ejemplos de Titanic y La lista de Schindler hasta también la ruptura de El silencio de los corderos e incluso American Beauty. Cierto, podemos buscar alternativas más “guays” a casi todas, pero ninguna se puede colocar como desastre irreparable (aunque hay una que todavía despierta conversación) y eso hace interesante a esta década. (Black)
NO
Que no hay. Sí, es impresionante dado lo dicho anteriormente, pero es así.
MEH
Forrest Gump (1994)
El paciente inglés (1996)
Si los Oscars han mantenido durante todos estos años la reputación de blandos y de poco merecedores de ser reputados o prestigiosos es a raíz de triunfos como el de Forrest Gump. Para que negarlo, nosotros también hemos ido a filmotecas, hemos contemplado el poster de Pulp Fiction más de lo que deberíamos, y nos hemos sentido muy guays haciendo una comparación entre ambas que supuestamente nos servía para demarcar líneas con lo populista, en lugar de ser un tratado a la futilidad.





