Otros discos de electrónica de 2025 que nadie incluyó en sus listas (o sí), y nosotros tampoco
Una veintena de álbumes que se habían quedado sin ver la luz, y merecían hacerlo
De los creadores del Cargamento ambiental de discos pendientes de 2024, o una docena de discos de electrónica de aquel año que se quedaron en en el tintero, ahora llega lo mismo pero en 2025. Trabajos pendientes que no pasaron por listas, tampoco por la nuestra, ni tampoco por la tier list. Acumulados que ven la luz ahora en marzo, porque, ¿cuándo acaba realmente 2025? Cuando nosotros queramos. Nunca. Seguir descubriendo y generando deberes es nuestra pasión. Así que aquí van sobre la veintena de álbumes que se traspapelaron, quedaron pendientes y otras tantas cosas.
Iku Sakan - Human Wave Music Vol. 2 CS
En noviembre veía la luz un nuevo lanzamiento del productor japonés Iku Sakan a través del sello Oryx_ Records, un refugio para ediciones limitadas de música ambiental o experimental impulsado por Abstrakce / B.F.E.. Es la segunda edición de Human Wave Music, y en la que homenajea a un pionero de la música de vanguardia nórdica de los 60, Pekka Airaksinen, en ‘Ikuisuuspallo’, el sonido y el baile de la repetición, y que permea a prácticamente todo el disco. Una propuesta minimalista de loops orgánicos con un tamiz futurista que recuerda a la música de Gábor Lázár y de Oval, lo que ayuda a incardinar las coordenadas sonoras. De pequeñas piezas a otras que llegan al cuarto de hora, este segundo volumen es un bello viaje secuencial, de ambient elocuente jalonado de detalles new age, pero de los que no echan para atrás, sino que aportan mucho valor añadido a sus aristas. Un trabajo excelente.
jp - We’re Here All The Time
Casi diez años de una colaboración en largo con otro artista, J.P. Wright debutaba en largo y en solitario con elocuente trabajo de un ambient techno inquieto que se iba por parajes de breakbeat de vuelos ensoñadores en temas de largo recorrido como ‘lite blue light’, y que también se paseaba por caminos más prototípicos de IDM suave en ‘agito (1975)’. Mucho break desplegado en diferentes variantes, y con unas coordenadas sonoras coloridas que recuerdan a producciones clásicas de la IDM de los 90s, con bonitos y cristalinos presets, ambientación para añadir algo de emoción, y esa ronda de breakbeat que siempre arropa bastante bien con casi todo. Otro álbum que se quedó en el tintero y que ofrece un resultado muy muy notable.
Gazzi - Waves of Time
Cambiar de género y hacerlo tan bien parado es una muestra inequívoca de talento. A finales de año el andaluz Gazzi pasaba de esos largos más centrados en el UK Bass o epés de poso future garage, a un trabajo muy serio de ambient. Una incursión en la que se nota que ese progresivo asalto a las capas ambientales de los géneros que ha ido tocando en las referencias ha ido generando la necesidad de dar el salto a una obra más canónica a nivel de género. Un disco nítidamente ambient. Y Waves of Time es una joyita de final del ejercicio. A lo largo de nueve temas, haciendo virtud de la concisión, y también de los vocales que siempre han acompañado, ya en ese primer tema inaugural, ‘Sants’, se trata de una opera prima ambiental muy completa. Con níveos y etéreos arreglos para aumentar la emoción. A través de texturas de piano y ornamentación tubular, el disco va abrazándote poco a poco, a veces tirando una vez más de la sensación de nostalgia en piezas como ‘lila’, y finalmente con un gran tramo final donde hay también coordenadas new age que recuerdan a la cítara muy bien ejecutadas. Bravo.



