Hipersónica

Hipersónica

Divagando sobre el techno

Divagando sobre el techno #7: cuando la música prima sobre todo lo demás

Artistas que reniegan de la industria o el baño de masas y subsisten en el subunderground

Ferraia's avatar
Ferraia
Jun 07, 2026
∙ Paid
Dj Stingray - Drexciyan Dj Stingray Live @ Sonicboom , Amsterdam 11.11.06
¿Por qué estas buenas gentes esconden sus efigies?

Productos culturales al peso en las plataformas. También discos. En los peores casos, hechos por Inteligencia Artificial. Reels constantes, influencers encapsulando mil discos y recomendaciones en unos minutos sin reposo. El dj hecho estrella o con ínfulas de, tanto a los platos, más preocupado por el selfie y arengar a la masa, como en sus redes. Product placement. Todo forma parte de lo mismo. La mierdificación, el capital, multiplicar la facturación. El cómo sobre el qué; la forma sobre el fondo. En última instancia, el marketing y la apariencia sobre la materia prima, la música.

En general, la inevitable trayectoria a la que muchos van, unos adrede, otros sin darse cuenta ni buscarlo, arrollados por agencias y tendencias imperantes. Si uno lo hace y le funciona, ¿por qué no yo? Hay que comer. Intentar meter tu cuña, tu proyecto o canción entre el carrusel en el que nos vemos encorsetados casi sin pestañear. Si te pasas, te lo pierdes, nunca mejor dicho. Hiperconsumo, en definitiva, de lo que tristemente tenemos que hablar más, aquí y en otras secciones. Dentro del panorama del techno, y de la electrónica en general, es cada vez más habitual todo lo que hemos mencionado, al calor del auge que viven estas coordenadas sonoras, este negocio.

Divagando sobre el techno

Divagando sobre el techno #3: nos vamos al mainstream

Ferraia
·
April 17, 2025
Divagando sobre el techno #3: nos vamos al mainstream

En diciembre hablábamos de cómo la masividad del techno, o mejor dicho, a lo que algunos llaman techno —dejémoslo en un genérico electrónica para entendernos—, ha vuelto a una masividad casi inusitada. Superando ampliamente la fiebre del movimiento rave de principios de los 90

Read full story

Frente a ello, como siempre, hubo y sigue habiendo artistas que por fortuna, pasan de un mundo musical cada vez más mercantilizado, lo que lleva a dinámicas más tóxicas, competitivas, y a menudo, ridículas. Sobre todo en esos casos en los que alguien intenta dar gato por liebre. Es triste, pero a veces funciona. Qué no decir de la IA. El año pasado apareció en Tidal un supuesto split de Basic Channel (con Ishome y Beanfield), que vendría a ser un pelotazo inesperado. Acudiendo a las redes de turno de don Moritz o Ernestus, era fake. Pero sonaba bien hecho. Mierdificación.

De igual forma que durante la pandemia algunos productores no ambientales se dedicaron a diseñar ambient aprovechando el confinamiento conventual, la pompa estalló, y ahora parece que vuelve a surgir. Quizá promocionada por muchos para salir de este torbellino de la inmediatez. Una reacción natural como mecanismo de defensa a unas dinámicas que en parte son también naturales, y sobre todo lógicas, teniendo en cuenta que el capital hoy está más desarrollado que hace 30 y 40 años a todos los niveles. La industria cultural también saca tajada. Pero también como reacción, ayer y hoy, y como convicción, sigue habiendo artistas que intentan a distintos niveles aislarse de la oleada de estímulos que impide centrarse en escuchas reposadas, ya ni hablar de profundizar tranquilamente en discografías y zonas limítrofes. Un reel o influencer estará tocando a tu puerta de forma impertinente para que le hagas caso.

Hablemos de algunos de esos casos, muchos conocidos, con posiciones sorprendentes y no tan evidentes, y otros más escondidos, a los que al estar fuera de estas dinámicas, hay que llegar por los viejos métodos: boca-oreja, sin algoritmos, o como hace 20 años, a través de foros, aka Discords como el de Hipersónica, en algún caso concreto. Lo importante siempre fue la música.

En el piso de bajo del underground

Pentagrams of Discordia

Uno de las recientes goats de esta casa. El clásico disco de gente desconocida que sale a unos pocos días de acabar el año, en plena elaboración de las listas anuales. Y claro, con el halo de sonar a Boards of Canada. ¿Serían ellos? Es obvio que no, y de hecho desde sellos especializados que trafican con canela de alta alcurnia, sería el nuevo proyecto de Cult48, que ya sufrió el mismo misticismo de los escoceses que setos días son novedad porque sí vuelven. Acabó bien posicionado en la lista general, y en el top 3 de electrónica.

En Pentagrams of Discordia apenas hay difusión, ni por su parte, más allá de cuentas de Instagram y Facebook con nimia actividad —salvo algún jueguecito para entretener con fechas y publicaciones—, ni casi por parte de ningún sello, salvo en algunas referencias (o recopilatorio esporádico) cuya distribución recae en pequeños espacios de militancia, extrema calidad y amor por estos sonidos como en Furthur Electronix. En sus propios trabajos, como el último, Triskaidekaphobia, hay incluso easter eggs, con pasajes inéditos solo en el vinilo.

User's avatar

Continue reading this post for free, courtesy of Hipersónica.

Or purchase a paid subscription.
© 2026 Hipersónica · Privacy ∙ Terms ∙ Collection notice
Start your SubstackGet the app
Substack is the home for great culture